La política se enciende y el ciudadano la paga
El recién llegado a la política estadounidense, a pesar de su nula trayectoria como representante público, nada más presentarse, ha logrado ser nombrado Presidente de la nación con mayor poder del Planeta y se ha convertido en un peligroso enemigo de la libertad de expresión y de los convenios internacionales diseñados entre países para re fortalecer sus economías. La energía renovable no parece interesarle en demasía ni venir en sus programas, ni siquiera como uno de sus últimos objetivos, diseña planes estratégicos con la intención de abrir minas de carbón, oleoductos o sacrificar la naturaleza mediante la máxima expresión burlesca. Miramos recelosamente a quién nos observa con malicia, él sin pararse a pensar ni un momento en las contraindicaciones de su ofensiva proteccionista y una política anti migratoria; sin tener en cuenta el número de latinoamericanos venidos a su país y que han generado riqueza, crecimiento demográfico y beneficio a sus arcas, nosotros comprobando la debilidad de Europa frente a la potente nación americana. Pero no bastante con esto, el majestuoso gobernante del emblemático capitalismo a nivel mundial, está yendo más allá en su política, no tan solo en su negativa del cambio climático, sino en sus constantes alusiones al movimiento racista, la inducción a la misoginia, la homofobia y la intolerancia son la carta de presentación del nuevo Presidente de los Estados Unidos.
La alarma social por la aparición radical y populista o por la resurrección del fascismo envuelto en telas diferentes nos debe hacer reflexionar con criterio para atenuar los daños de una ofensiva nacionalista, proteccionista y extrema. Europa ya de por sí se enfrenta a un cambio notable en sus políticas contractuales, causado por el repunte de la derecha ante la poca ofensiva socialista y la escasa, por no decir incapacitada, gestión de una izquierda poco recomendable enfrascada en un ideario indefinido para los tiempos que corren. El repunte de las políticas capitalistas se lleva la palma de los electores y salvo en raras excepciones, consigue un pacto adecuado con algunas otras formaciones algo más centradas en sus programas. La calamitosa situación de desafecto de una inmensa mayoría de representantes sociales acomodados en sus puestos no salva el descontrolado aumento de una derecha que ya se mantuvo aparcada un tiempo y ahora se pone en movimiento a marchas aceleradas; la culpa de una falta de ideas, compromisos sociales o excusas versadas en la aplicación de normas europeístas demasiado gravosas para los miembros integrantes del organismo se suceden continuamente y empujan por sí solas a una maniobra ciudadana menos segura a la hora de movilizarse para obtener un cambio político e ideológico consecuente y favorable en una sociedad desafortunada con demandas urgentes para los colectivos desfavorecidos.
LO que ahora tenemos se interpreta como aceptable a una gran mayoría ciudadana para no obligarnos demasiado en demostrar a nadie nuestro inconformismo social con la política contractual poco beneficiosa para el pueblo y mucho más comprometida con el capital. En este caso, como ha resultado claramente apreciable, gana el miedo, el pánico infundado a un cambio susceptible de proyectos pero fallidos en su concepción con programas poco creíbles de ser precisamente tratados con la rapidez que se les exige. Las prestaciones, las pensiones o el salario vital que ahora quieren impulsar los sindicatos y los escombros de un socialismo que a duras penas mantiene una estructura definida salen a escena para intentar cumplir unos objetivos programados por otros, sin dejar bien sentadas las bases de dónde, cómo o de qué manera saldrán los recursos para semejantes ideales. El más que presumible resurgimiento del Partido Socialista resume la incapacidad de la nueva izquierda por atraer adeptos a una causa sostenible, envueltos en una dinámica poco afortunada para sus intereses y con no pocas sombras en un programa que necesita con urgencia ser revisado para ser proclamado verazmente recomendable y con posibilidades de implantación; hay tiempo no obstante para recuperar energías, pactos y posturas dialogantes, tenemos derecha para largo, la oferta política en estos momentos solo conduce a la dura realidad, no existe una izquierda puramente creíble que se asiente en la sociedad como opción de liderazgo y la inmersión de Izquierda Unida en una formación construida a trompicones, puzles y amaños terminó con la demanda que los electores de la izquierda mantenían, pasando a ser un logo más entre carnets de escolares recién llegados.
En España el resultado a medio plazo es de lo más previsible si miramos a un futuro electoral, la legislatura que ahora, por segunda vez consecutiva, lidera el Partido Popular, es la consecuencia del desfavorecedor panorama de la política española, al unísono de otras sociedades europeas. Los que presumían de liderar una novedosa manera de gobernar se tiran los trastos a la cabeza en una muestra de saberse perdedores de aquél famoso sorpaso; mientras la sangre no llega al río de la formación proveniente del inconformismo social proclamado hace ya un lustro, el planteamiento no puede ser más ingrato, colocando a Podemos en la tercera posición de un escalafón adaptado a la hegemonía de una derecha prolongada y que ha sabido apropiarse de una izquierda socialdemócrata vieja y poco espontánea a los deseos de una sociedad con aspiraciones de progreso, cambiante y moderna que busca el porvenir de sus ciudadanos en el repunte económico del país y en el compromiso de los líderes políticos, sin ideologías de panfleto, pancartas de protesta o influencias populistas de ideólogos poco dados a legitimar sus derechos en el Parlamento. Los tentáculos de la derecha se extienden por todo el continente y logran liderar gobiernos estratégicos dentro de la Unión Europea que satisfacen enormemente a la ambiciosa propuesta americana en la voz de su presidente Sr. Trump; peligrosa manifestación de que las clases sociales son cada vez menos parecidas en derechos y obligaciones.































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