
El vigía del paso del tiempo se ha disfrazado de pescador en Las Canteras.
Desde su tranquila esquina, donde controla casi toda la playa y buena parte de la capital, nos está diciendo que lo importante es el aquí y el ahora. Y que no hay nada más: o aprovechas el tiempo asignado o tendrás la sensación permanente de que la existencia se ha esfumado como el humo de un cigarrillo. Por eso el vigía del paso del tiempo se ha disfrazado de pescador: desea pescarnos a todos y, además, arde en deseos de comunicar sus experiencias. Solo hay que mirar con detenimiento. Y después pensar en cómo actuar. De eso se trata: de actuar en el teatro del mundo.
Y de seguir caminando.




























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.34