Perdedores
Cuando contrastamos las cifras de las recientes elecciones generales, se pone en evidencia la escasez de rigor de quienes habrían de poseerlo, por razón de su cargo. Las cifras, claro está, son las que ocasionan múltiples combinaciones de cara a obtener el resultado más adecuado, que conduzca a la formación de un gobierno con cierto grado de estabilidad. Por la dificultad que dicha tarea entraña, las últimas semanas ha sido un sin vivir de declaraciones. Siempre, cómo no, en ese tono solemne al que nos tienen acostumbrados. Haciéndose creíbles, quienes así actúan sabrán por qué. Ahora, especialmente, se prodigan en los medios haciendo declaraciones. Cabría pensar, que para escenificar su especial interés en el asunto de la gobernabilidad, o por enviar mensajes al resto de las organizaciones inmersas en la discusión.
El pasado 31 de diciembre, en un artículo publicado en El País, José María Ruiz Soroa, comenzaba con lo siguiente: "Puede parecer un puntillismo, pero creo que esta es la reflexión necesaria para adoptar una conducta democráticamente productiva ante el complicado futuro que nos espera: ni España, ni la sociedad, ni el pueblo, ni ningún otro ente colectivo ha votado o ha hablado el pasado día 20. Por mucho que sea la metáfora favorita de los comunicadores de opinión, tal idea es una falacia. Quienes han hablado han sido los ciudadanos individuales. .../..." A lo largo del mismo redundaba en esa idea, es decir, que el resultado de los recientes comicios, representan la voluntad individual de todas y cada una de las personas que depositaron su voto en la urna. Sin que se pueda extraer mensaje colectivo alguno. Pues he de suponer, no lo sé con certeza, que el portavoz del PP, el Sr. Hernando, no leyó el referido artículo. A pesar del feeling que dice tener con todo lo que posea movimiento en su entorno.
Tampoco debió leerlo la vicepresidenta en funciones, quien contra su propio criterio, volvió a utilizar la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros para hacer proselitismo. A pesar de pedir al líder de los socialistas rigor en las cifras, ella misma no lo tiene bien claro, en el momento de hacer las cuentas. Porque hace referencia a perdedores, cuando vuelve a invocar la gran coalición (ya casi un mantra), sin caer en la cuenta que quien sufrió la mayor debacle fue su propio partido. Como nos tiene acostumbrados, recurre al miedo para ahuyentar los malos presagios. Avisa de lo negativo de un pacto entre fuerzas políticas, que no sea la suya. Serían los perdedores, expone, quienes se alíen para formar gobierno, y acabaría perdiendo España, acaba expresando en sus declaraciones.
Habrá que ir a las cifras, para descifrar tan interesado discurso. Si nos atenemos a los datos, la realidad tan tozuda como siempre nos da la clave. Y esta se concreta en los escaños perdidos por unos y por otros. Mientras el partido de la vicepresidenta en funciones pierde cincuenta y cinco escaños (55), en relación con el 2011, el de los perdedores, es de veinte (20). Si lo referimos a porcentajes en función de los datos de tal convocatoria, tendríamos que hablar del 29.56% y el 18.18%, respectivamente. En otras palabras, quien perdió más fue su propio partido. Cosa diferente, admitir tal hecho, que supone considerar un fracaso mayúsculo sus políticas de austeridad y, cómo no, las actividades de una parte de su partido, investigadas en los tribunales de justicia. Eso, qué quieren, sería como pedir peras al olmo.
Ahora que Mas optó por hacerse a un lado, para avanzar en la gobernabilidad de Cataluña e impedir la convocatoria de nuevas elecciones autonómicas, quizá tendría que tomar buena nota Rajoy. No podrá negar, al menos que viaje en esa nebulosa por donde suele, que si algo impide la formación de la gran coalición es su presencia. Habría que residir en esa nebulosa para no admitirlo. Claro, que como el cuento del rey desnudo, entre sus filas nadie será capaz de indicárselo. Y esos, tendrían que indicarle que, si en las elecciones del 20D hubo un grupo de perdedores, ese no es otro que el del PP.



























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